fbpx

Vivimos en un mundo lleno de conflictos, algunos son simples malentendidos, otros parecen irremediablemente eternos. El conflicto tiende a sacarnos de nuestra zona de confort, por eso hoy quiero hablaros de las 3 fases, o formas de enfrentarse a él.

Aunque todas las personas podemos pasar por cualquiera de ellas seguramente te sentirás más en sintonía con alguna de ellas, ¿me la cuentas?

Fase evitativa: no quiero afrontar el conflicto, cambio de tema, me hago la despistada, le doy la razón a la otra persona aunque no la tenga, huyo porque me hace sentir mal. A veces siento que no soy capaz de hacerme entender o de hacerme respetar.

¿Qué hacer? En primer lugar, revisar qué es lo que te hace sentir mal. Piensa si te pasa en todas partes, si es con todas las personas o sólo con algunas. Vete poco a poco, piensa en pequeños conflictos en los que puedes hacer valer tu opinión sin sentirte a disgusto. Piensa de manera estratégica, vete con varias respuestas o argumentos pensados. Las redes sociales pueden ser un buen sitio para entrenar. Siempre puedes hacerte un perfil para trollear (ten cuidado puede ser adictivo 😉 jajaja).

Fase agresiva: vaya dónde vaya el conflicto me encuentra, tiendo a defender lo indefendible, me encanta tener razón y me apasiono con facilidad. Puede que me digan que mi conducta es intimidante o agresiva. A veces me siento mal porque no quiero dañar sentimientos ajenos, ni dar una imagen prepotente, es sólo que me cuesta mantener un tono cordial en determinados momentos o temas de debate.

¿Qué hacer? En primer lugar, reflexiona sobre qué es lo que te hace “saltar”, busca momentos en los que respirar y analizar qué ha pasado. Tal vez te has tomado algo de manera muy personal y te ha afectado en exceso. Prueba a ceder en los pequeños conflictos en los que realmente no tienes nada que perder. Intenta practicar la escucha activa. Presta toda tu atención a la otra persona. Es difícil, seguramente estás pensando en la respuesta pero inténtalo. ¿Qué es lo peor que te puede pasar si no respondes? Evidentemente me refiero a debates o conflictos en los que no te juegues algo realmente importante (no queremos empezar la casa por el tejado).

Fase asertiva: afronto el conflicto con naturalidad, sé que forma parte de la vida y en general, hablo desde la calma y el respeto sin temor a expresar mis sentimientos y/o opiniones. La templanza es mi mayor herramienta y eso me permite escuchar antes de pensar en la mejor forma posible de solucionar un problema personal o de exigir mis derechos.

¿Qué hacer? Enhorabuena estás en el camino adecuado, mantente ahí (siempre que puedas claro, esto no es una ciencia exacta). Las relaciones humanas son complejas y varían pero tú ya sabes cuándo merece la pena invertir tu energía y te sientes bien por ello.

Espero que te haya gustado esta breve explicación, si te interesa saber más sobre las emociones y cómo influyen a la hora de afrontar el conflicto te invito a valorar la posibilidad de hacer mi curso: entendiendo las emociones. Empezamos en Junio y es una oportunidad para aprender a practicar la asertividad. Aprovecha esta oportunidad. Te espero.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies