fbpx

Descansar es esa actividad que todo el mundo sabe que es imprescindible pero siempre aplazamos en este mundo acelerado en el que vivimos. Parece que si te tomas tus descansos te vas a ganar fama de perezoso, vaga, o que sé yo…

Además, vivimos con la idea de que el descanso es una recompensa. Como si no fuera lo que realmente es: una necesidad. Y además, según el momento en el que estemos, descansar puede marcar la diferencia en nuestra salud, y por ende, en nuestra vida.

Sin salud, no hay nada.

El mercado laboral nos marca los descansos, y hasta la época y manera de planificarlos. No siempre nos valen. No siempre llegan cuándo son realmente decisivos. Llevo ya varias semanas escribiendo esta frase: Cuando necesitas parar y no lo haces, llega la vida y te para de golpe.

Y no nos gusta nada.

Parar de golpe exige un nivel enorme de reposo. O bien, enfermamos, o bien nos sucede algo dramático (una mudanza, un funeral, un cambio de trabajo, una separación…) que además, nos suele pillar de sorpresa y/o de bajón.

Es como si fuéramos cocinando a fuego lento una resaca de esas que te tumban.

El ser humano puede llegar a complicarse la vida de formas fascinantes.

Podemos llegar a unos niveles de complejidad alucinantes.

Por si nuestra sociedad no fuera ya suficientemente problemática y enrevesada.

Somos capaces de darle aún más vueltas de tuerca.

Tenemos muy bien entrenada esa voz que nos dice: sólo un día más. sólo una hora más, sólo un café más, sólo un envío más…

Y así, enfermamos.

No sabemos parar. O simplemente bajar el ritmo.

Nos han educado para hacer springs pero la vida de lo que está compuesta es de maratones.

Lo queremos todo y lo queremos ya pero, la vida son procesos que requieren paciencia.

Aprovecho este artículo para anunciarte mis propias vacaciones. Volveré en Septiembre con más artículos sobre temas de educación emocional, resolución de conflictos, reivindicaciones y lo que se tercie (ya sabes que cualquier sugerencia es bien recibida y tu opinión es importante para mí).

Espero que tú también puedas descansar y disfrutar unas merecidas (o no) vacaciones (¿acaso no son siempre merecidas?) y que generes muchos recuerdos valiosos con tu familia. Espero también que la vuelta a la rutina no sea tediosa.

Y que este texto sirva para que te permitas hacer los descansos que sabes que son vitales para ti y tu gente.

CERRADO

Si quieres mi ayuda puedes contactar en mi web:

Inicio

Y si te gusta lo que publico siempre puedes invitarme a un café:

http://ko-fi.com/xoana4040mecef